

|
Club Deportivo Tequendama, 100 % Orgullo de Patinaje Bogotano |
|
Copyright© 2012 Club Tequendama |
|
Editorial: |
|
Sitios de Interés: |

|
Página de Inicio |
|
Quienes Somos? |
|
Editorial |
|
Escuela de Formación |
|
Club Deportivo |
|
Cuerpo Técnico |
|
Resoluciones Oficiales |
|
Galería de Imágenes |
|
Medicina Deportiva |
|
Contáctenos |
|
Avisos Clasificados |



|
La Motivación en la Actividad Física y el Deporte: |
|
http://www.papelesdelpsicologo.es GLORIA BALAGUE PH. D.
|
|
El tema de la motivación en deportistas es probablemente el tema central de consulta que los psicólogos del deporte recibimos de los entrenadores. ¿Cómo conseguir que los deportistas rindan al nivel óptimo de que son capaces, cómo evitar el desánimo y persistir durante las largas horas de entrenamiento? Recientemente, la Psicología de la actividad física y el deporte se está planteando la cuestión de motivación no sólo desde el punto de vista del deportista de competición sino del ciudadano medio que quiere reducir su nivel de sedentarismo o del paciente, sea médico o psiquiátrico, para quien la actividad física forma parte de la terapia o del proceso de rehabilitación y prevención. ¿Cómo deben enfocarse esos programas de actividad física para minimizar el abandono y derivar el máximo beneficio terapéutico posible? En esta conferencia querría analizar dos aspectos distintos del proceso motivacional: ¿Cómo entender el proceso de motivación en la actividad físico-deportiva? Para ello revisaré las teorías más frecuentemente utilizadas, haciendo hincapié en el enfoque cognitivo-social. ¿Cómo mejorar la motivación del deportista? Analizando aquí los distintos métodos usados por psicólogos, entrenadores y profesores de educación física. En concreto, se revisarán los estudios que han tratado de replicar resultados del campo de la Psicología industrial controlando el establecimiento de objetivos, así como los estudios basados en la teoría de la auto-eficacia de Bandura y los elementos de la Psicología del aprendizaje. Teorías de motivación en la actividad físico-deportiva Motivación se puede definir como el conjunto de variables sociales, ambientales e individuales que determinan la elección de una actividad, la intensidad en la práctica de esa actividad, la persistencia en la tarea y el rendimiento. McClelland (1953) y Atkinson (1964) conceptualizaron la motivación como una disposición relativamente estable de tendencia al éxito o logro, un rasgo individual inconsciente determinado por experiencias de socialización tempranas. Atkinson y Feather en 1966 ampliaron el modelo, incluyendo tanto el motivo de tendencia al logro, denominado esperanza de éxito, como un motivo negativo denominado temor al fracaso. Los autores diferenciaron esos motivos del proceso de motivación, que definieron como la tendencia a actuar. Dos estados afectivos básicos se hallan en la base del proceso de motivación: la satisfacción u orgullo que acompaña al éxito y la vergüenza que conlleva el fracaso. En su modelo, Atkinson y Feather introdujeron los procesos cognitivos en la ecuación hablando de la probabilidad subjetiva de éxito y de la valoración del objetivo, pero no desarrollaron estos componentes como tales, hablando en vez de un compuesto global denominado «alta tendencia al logro» o «baja tendencia al logro» que definieron como un elemento de la personalidad del individuo. En el terreno de la actividad deportiva, los trabajos empíricos basados en esta teoría no ofrecen resultados concretos que la validen, particularmente las predicciones relativas a los sujetos con tendencia a evitar el fracaso. El modelo además nunca demostró mucha validez predictiva en el caso de las mujeres o de varones pertenecientes a otros grupos culturales (Maehr & Nicholls 1980). Crandall (1969) estudió el rendimiento académico e intelectual desde el punto de vista del aprendizaje social. La variable motivacional más importante es aquí la expectativa de reforzamiento. Crandall no habla de motivos sino de conducta y define la conducta del logro como conducta dirigida a obtener aprobación de uno mismo y de los demás, contingente a criterios de rendimiento. Pese al interés general en el fenómeno del reforzamiento social, muy pocos trabajos empíricos se han centrado en estos supuestos en el campo de la educación física y el deporte, por lo que su valor explicativo en Psicología del deporte está aún por determinar. En los años setenta el enfoque cognitivo gana terreno en la Psicología en general. Los psicólogos cognitivos creen que las variaciones conductuales se explican mejor con modelos que incorporan las cogniciones y pensamientos de los individuos. En concreto, en el terreno de la conducta de logro, el estudio de las atribuciones de causalidad es un primer intento de demostrar que individuos con distintos niveles de tendencia al logro probablemente pensaban de manera distinta con respecto al éxito y al fracaso (Weiner 1971). Como indica Maehr (1989), al introducir Weiner las atribuciones de causalidad en la ecuación de la motivación de logro cambió el énfasis de la investigación: la variable personalidad perdió importancia, mientras que la situación y su significado pasaron a primer plano. La teoría de la atribución de causalidad se interesa por los métodos y reglas que el individuo utiliza para determinar las causas de los acontecimientos diarios. Weiner (1974) propuso que las atribuciones de causalidad del rendimiento determinan las consecuencias que un resultado determinado tiene en el sujeto. Es decir, estrategias y expectativas futuras serán afectadas de manera diferencial si el resultado se atribuye a una causa interna/estable (como habilidad) o una causa externa/inestable (como suerte). Durante los años ochenta se han publicado numerosos trabajos sobre las atribuciones de causalidad en la actividad física y el deporte y hay varias revisiones bibliográficas que comprendían la información (Roberts 1984, Roberts & Brawley 1989, Rejeski & Brawley 1983). En general, está claro que la motivación es en gran parte un productos de procesos cognitivos, pero en el terreno del deporte en particular surgen varios problemas específicos: 1. Las causas o atribuciones específicas utilizadas son probablemente más complejas de lo que la literatura en Psicología del deporte ha reconocido tradicionalmente. Por ejemplo, en el caso de habilidad, que el modelo tradicional clasifica como elemento interno/estable. En deporte, el concepto de habilidad es a menudo considerado inestable, como un atributo que se puede desarrollar con el entrenamiento, la práctica, la maduración, etcétera. 2. La valoración subjetiva del rendimiento. La mayoría de estudios en Psicología del deporte utilizan éxito y fracaso como sinónimos de victoria y derrota, ganar y perder. Es muy probable que un deportista pierda una competición, pero considere su rendimiento como un éxito personal y viceversa. 3. Cómo y cuándo medir las atribuciones de causalidad. Pero quizá el mayor problema de la teoría de las atribuciones es su escasa utilidad en el campo de la intervención para mejorar la motivación. Algunos experimentos modificando atribuciones de causalidad han tenido éxito en las aulas pero no en el terreno deportivo. |

|
Web`s Amigas: |
|
© 2012 CLUB DEPORTIVO TEQUENDAMA. Todos los derechos reservados. Este material no puede ser publicado, transmitido, reescrito, o redistribuido en ninguna forma. Bogotá - Colombia |
